lunes, 20 de octubre de 2008

Pero deberías saber que no vas a encontrar nunca alguien que te vuelva así de loco.

¿Alguna vez has amado realmente a una mujer?

Para amar realmente a una mujer, para entenderla, tú debes conocer su profundo interior, oír cada pensamiento, contemplar cada sueño y darle alas cuando ella quiera volar. Luego, cuando te encuentres refugiado inevitablemente, en sus brazos sabrás que realmente amas a una mujer. Cuando amas a una mujer, le dices que la necesitas realmente. Cuando amas a una mujer, le dices que ella es la elegida, porque ella necesita alguien, que le diga que esto durará por siempre. Entonces dime ¿alguna vez has amado realmente a una mujer? Para amar realmente a una mujer deja que ella te sostenga, hasta que sepas como ella necesita ser tocada. Tienes que "respirarla", saborearla realmente hasta que la sientas, en tu sangre. Cuando puedas ver el hijo que viene, en sus ojos sabrás que realmente amas a una mujer. Tienes que tenerle algo de fé, retenerla fuertemente. Un poco de ternura, tienes que tratarla bien. Ella estará ahí por ti, cuidando muy bien de tí. Realmente tienes que amar a tu mujer, si... Y cuando te encuentres refugiado inevitablemente, en sus brazos sabrás que realmente amas a una mujer. Solo dime, ¿alguna vez has amado realmente, pero realmente a una mujer?

miércoles, 1 de octubre de 2008


En este momento hay seis mil millones, cuatrocientos setenta millones, ochocientas dieciocho mil, seiscientas setenta y una personas en el mundo. Algunas corren asustadas. Otras vuelven a casa. Algunas dicen mentiras para llegar al final del día. Otras simplemente están enfrentándose a la verdad. Algunos son hombres malvados en guerra con los buenos. Y algunos son buenos, luchando con los malvados. Seis mil millones de personas en el mundo. Seis mil millones de almas. Y a veces todo lo que necesitas es una.
Quisiera saber si con tantos interrogantes, tendrás la respuesta al único que predomina en mi vida en éstos momentos. ¿Cómo llegué hasta acá?. ¿Qué pasó?, ¿cómo fue?, ¿qué hice mal?, ¿qué no hice?. ¿En qué momento se torció mi camino?, nunca imaginé sentarme frente al espejo y ver lo que veo hoy. NADA. Y que venga gente y me diga cuánto valgo, lo especial que soy, que la vida es mucho más que un par de decepciones, fracasos y desencuentros... a mi no me consuela. Y no me encierro en mi dolor, apesar de todo, sigo dando... y me siguen robando, y no me quejo de eso, yo soy feliz dando todo lo que tengo a quienes creo que se lo merecen. ¿Pero dónde está el limite?, hay que saber cuando parar... y yo no te hago caso, o en realidad es algo que me falta aprender, no lo sé hacer.